sábado, 17 de octubre de 2015

¡YA TENEMOS PECES!

¡Ya tenemos peces en la clase de quinto de Primaria! Estaba previsto desde principio de curso, ya teníamos preparado el acuario y el agua "madura", pero nos faltaban los peces... Al final una mamá apareció con ellos en clase a las 9 de la mañana y durante una hora estuvimos viéndolos y preparándolos para que se adaptasen al agua del acuario.

Los niños y niñas de la clase los miraban con unos ojos de admiración impresionantes. Hablamos de ellos durante toda la clase de Lengua, cómo eran, qué colores tenían, cómo se movían, etc. En Mates hicimos algún problema sobre el precio de los peces. Y en Plástica los dibujamos. Estas son algunas de las redacciones, algunas se centran más en lo descriptivo, otras ahondan en las emociones...

Hoy una mamá ha traído peces y cada cinco minutos les hemos echado agua del acuario, después los hemos echado al acuario. Hay tres peces, uno negro que se llama telescópico y el nombre de los otros dos lo estamos pensando, uno es naranja y el otro es grisáceo y naranja. (Dennis, 10 años)

Los peces son unos animales muy bonitos, para soltarlos en el acuario tuvimos que echarles un vaso de agua cada cinco minutos varias veces, para que se acostumbrasen al agua del acuario. Uno es gris, otro negro y el otro naranja. El gris tiene una cola con tres alas y  parece una faldita y el negro está un poco gordo y tiene los ojos muy saltones. (Alba, 10 años)

Hoy ha sido un buen día para mí porque una amiga ha traído peces. Uno es naranja, otro negro y otro gris. Y el profe cada cinco minutos ha echado un vaso agua para que se acostumbren al agua del acuario y ya al final se han acostumbrado y los ha soltado. Me ha gustado mucho verlos nadar en el acuario, parecen felices. (Erika, 11 años).




lunes, 12 de octubre de 2015

CRISIS HUMANITARIA

Muchos profesores, al empezar el curso, nos vemos obligados a programar cada asignatura, a estudiar los objetivos y contenidos de cada materia y a intentar explicar a los alumnos para qué sirve aquello que vamos a estudiar. A veces olvidamos esta tarea y nos limitamos a empezar el primer día de clase por el tema uno del libro de texto…

En la asignatura de Ciencias Sociales de 6º de Primaria he creído oportuno empezar a estudiar la crisis humanitaria que está viviendo Europa con la llegada de miles y miles de emigrantes y refugiados. He planteado el tema en clase y los alumnos lo han comentado en casa con sus padres, han visto la TV y hemos hecho debates en el aula. Luego hemos buscado en el libro y en Internet dónde está Siria, qué países hay que atravesar para llegar a Alemania y a España, cómo realizan el camino, qué postura toma cada país europeo, qué dice la UE, etc.

En definitiva, se trata de estudiar un tema de actualidad que nos proporciona los medios de comunicación para relacionarlo con un contenido del programa de Ciencias Sociales, la Unión Europea, sus principios y su estructura. Además educamos en valores, potenciando la solidaridad y la empatía (hay que recordar que muchos de nuestros alumnos son emigrantes, proceden de América Latina, de China, de Marruecos, de Rumanía, etc.)

Para repasar el tema y ver los conocimientos adquiridos hemos hecho alguna redacción y un examen con preguntas como: ¿Qué es la Unión Europea? ¿Qué es la zona euro? ¿Qué es la crisis de los refugiados? ¿Qué hacen las potencias mundiales? ¿Qué países atraviesan los refugiados para llegar a Alemania?...

Señalo a continuación algunas respuestas dadas por los alumnos al tema de la crisis de los refugiados (respetando su redacción),

La crisis de los refugiados sirios es que están huyendo de Siria a causa de una guerra civil. Por este motivo muchos están huyendo a Alemania en busca de trabajo y un futuro mejor para sus familias. (Kevin)

En Siria hay una guerra y por eso se quieren ir a Alemania a buscar trabajo; claro, no sólo a Alemania, quieren ir a los países ricos para tener trabajo. Si tienen trabajo tienen casa, comida, etc. (Weiming)

La crisis es que su país está en guerra y las personas están asustadas y vienen a Europa a buscar trabajo, a Alemania. Varias familias se han separado y han muerto a causa de esta guerra. Pasan por Turquía y un largo recorrido, suelen tardar dos meses hasta Alemania. Tienen que ir caminando, pasando por muchos países que les impiden el paso, por ejemplo, Hungría. Al llegar a Alemania les dan un trabajo y un hogar donde hay más refugiados (todavía llegarán más). (Alfred)

Todos los refugiados vienen de Siria, vienen andando, se van de su país porque hay una guerra civil. Tuvieron que andar casi un mes ya que su destino es Alemania porque es un país bastante rico. Otros se refugian en Croacia hasta que la guerra termine.  (Donato)

(La fotografía es de Matt Cardy (Getty Images) y se publicó en EP el 4 de septiembre de 2015 con el siguiente pie de foto: "Migrantes protestan en una estación de Hungría).

jueves, 8 de octubre de 2015

EXPRESIONES

Ahora que empezamos un nuevo curso y que acabamos de estrenar el bloc de dibujo, quiero colocar más a mano esta lámina, que es la que pretendemos hacer en clase (todo el trabajo realizado en años anteriores sobre cómics lo podéis ver en este enlace y en este otro sobre autorretratos).

En la parte superior se explican los pasos a seguir para dibujar una cara, desde el huevo hasta la cara con ojos, nariz y orejas. 

Estos elementos se repiten siempre en las caras de abajo (mirad los ojos, o la nariz, o las orejas, y veréis que son siempre iguales....). Pero entonces, ¿por qué una cara parece que sonríe y otra que está enfadada? 

La respuesta está en la boca y en las cejas. A través de estos dos elementos, la boca y las cejas, conseguimos que la cara cambie de expresión: alegría, enfado, indiferencia, tristeza, etc.

miércoles, 7 de octubre de 2015

¡SAPO! ¡TILONORRINCO! ¡IRIS!

          La mariposa chocó con la bombilla, que se bamboleó ligeramente y desordenó las sombras.

            “Hoy el maestro ha dicho que las mariposas también tienen lengua, una lengua finita y muy larga, que llevan enrollada como el muelle de un reloj. Nos la va a enseñar con un aparato que le tienen que enviar de Madrid. ¿A que parece mentira eso de que las mariposas tengan lengua?”

            “Si él lo dice, es cierto. Hay muchas cosas que parecen mentira y son verdad. ¿Te ha gustado la escuela?”

            “Mucho. Y no pega. El maestro no pega.”

            No, el maestro don Gregorio no pegaba. Al contrario, casi siempre sonreía con su cara de sapo. Cuando dos se peleaban durante el recreo, él los llamaba, “parecéis carneros”, y hacía que se estrecharan la mano. Después los sentaba en el mismo pupitre. Así fue como conocí a mi mejor amigo, Dombodán, grande, bondadoso y torpe. Había otro chaval, Eladio, que tenía un lunar en la mejilla, al que le hubiera zurrado con gusto, pero nunca lo hice por miedo a que el maestro me mandase darle la mano y que me cambiase del lado de Dombodán. La forma que don Gregorio tenía de mostrarse muy enfadado era el silencio.

            “Si vosotros no os calláis, tendré que callarme yo”.

            Y se dirigía hacia el ventanal, con la mirada ausente, perdida en el Sinaí. Era un silencio prolongado, descorazonador, como si nos hubiese dejado abandonados en un extraño país. Pronto me di cuenta de que el silencio del maestro era el peor castigo inimaginable. Porque todo lo que él tocaba era un cuento fascinante. El cuento podía comenzar con una hoja de papel, después de pasar por el Amazonas y la sístole y diástole de corazón. Todo conectaba, todo tenía sentido. La hierba, la lana, la oveja, mi frío. Cuando el maestro se dirigía hacia el mapamundi, nos quedábamos atentos como si se iluminase la pantalla del cine Rex. Sentíamos el miedo de los indios cuando escucharon por vez primera el relinchar de los caballos y el estampido del arcabuz. Íbamos a lomos de los elefantes de Aníbal de Cartago por las nieves de los Alpes, camino de Roma. Luchábamos con palos y piedras en Ponte Sampaio contra las tropas de Napoleón. Pero no todo eran guerras. Fabricábamos hoces y rejas de arado en las herrerías del Incio. Escribíamos cancioneros de amor en la Provenza y en el mar de Vigo. Construíamos el Pórtico de la Gloria. Plantábamos las patatas que habían venido de América. Y a América emigramos cuando llegó la peste de la patata.

            “Las patatas vinieron de América”, le dije a mi madre a la hora de comer, cuando me puso el plato delante.

            “¡Qué iban a venir de América! Siempre ha habido patatas”, sentenció ella.

            “No, antes se comían castañas. Y también vino de América el maíz.” Era la primera vez que tenía clara la sensación de que gracias al maestro yo sabía cosas importantes de nuestro mundo que ellos, mis padres, desconocían.

            Pero los momentos más fascinantes de la escuela eran cuando el maestro hablaba de los bichos. Las arañas de agua inventaban el submarino. Las hormigas cuidaban de un ganado que daba leche y azúcar y cultivaban setas. Había un pájaro de Australia que pintaba su nido de colores con una especie de óleo que fabricaba con pigmentos vegetales. Nunca me olvidaré. Se llamaba el tilonorrinco. El macho colocaba una orquídea en el nuevo nido para atraer a la hembra.

            Tal era mi interés que me convertí en el suministrador de bichos de don Gregorio y él me acogió como mejor discípulo. Había sábados y festivos que pasaba por mi casa e íbamos juntos de excursión. Recorríamos las orillas del río, las gándaras, el bosque y subíamos al monte Sinaí. Casa uno de esos viajes era para mí como una ruta de descubrimiento. Volvíamos siempre con un tesoro. Una mantis. Un caballito del diablo. Un ciervo volante. Y cada vez una mariposa distinta, aunque yo sólo recuerdo el nombre de una a la que el maestro llamó Iris, y que brillaba hermosísima posada en el barro o el estiércol.

            Al regreso, cantábamos por los caminos como dos viejos compañeros. Los lunes, en la escuela, el maestro decía: “Y ahora vamos a hablar de los bichos de Pardal.”

Manuel Rivas. Fragmento del cuento titulado La lengua de las mariposas publicado en ¿Qué me quieres amor? Punto de lectura. Barcelona, 2000

domingo, 13 de septiembre de 2015

EL LENGUAJE EN EL FÚTBOL

Ahora que ha empezado la Liga de fútbol y también el curso escolar, es bueno leer artículos como éste, de Álex Grijelmo donde nos explica las incorrecciones que se dicen con frecuencia en la prensa, en radio y en TV. Su columna se titula "La punta de la lengua" y el artículo de hoy en El País lleva por título "Comentaristas en fuera de juego"

La Liga ha regresado, y con ella el estadio “absolutamente abarrotado”, como si existiera la opción de que estuviera a veces “abarrotado a medias”. Vuelve el Madrid a medirse al Barça, pese a que nadie ha prohibido que se mida con él, que es lo correcto. Cada partido “arranca” y sólo “arranca”, pues están castigados “empieza”, “comienza” o “se inicia”.
Los porteros no se situarán entre los palos sino “bajo palos” (y sin artículo), quizá porque “bajo palos” suena solemne como aquello de “bajo palio”. Se incursionará un delantero en “ese área” o “en el otro área”, y no en “esa área” o “la otra área”. Algún equipo marcará “en el tiempo de descuento” y no en el tiempo añadido, sin que el comentarista parezca percatarse de que un jugador puede marcar en los minutos que se suman pero no en los que se restan.
Además, el equipo que va el primero aumentará un día su ventaja y oiremos que es “más líder”; por tanto, que es “más el primero”, del mismo modo que el portero menos batido sería “más el portero”.
Y escucharemos de nuevo esas confusas concordancias verbales: “Si el Atlético ganase, se pondrá líder” (en vez de “se pondría”); o “si el Atlético gana, se pondría líder” (en vez de “se pondrá”). O sea, que no se oyen mucho las combinaciones certeras: “si ganase se pondría”, “si gana se pondrá”.
Cuando el resultado continúa inalterado en el marcador (que no “inalterable”, salvo que el partido haya terminado), dirá el narrador que “sigue valiendo el gol de Fulano”, como si se pudieran anular los goles unos minutos después de concedidos y por tanto fuese noticia que siguieran valiendo.
Los árbitros serán siempre “colegiados”, aunque se trate de una competición internacional y procedan de países donde no estén organizados en un colegio. (Curiosa costumbre del periodismo deportivo español con ese uso insistente del término “colegiado”, a menudo como primera referencia. Los médicos también son colegiados, pero nadie dice “fui al colegiado y me prescribió una gastroscopia”).Un jugador cambia el balón desde la banda izquierda a la derecha, o viceversa, y alguien proclamará entonces que “ha invertido el juego”, lo que significaría atacar de repente contra la propia portería. Y nos contarán que un futbolista que se retira lesionado “cojea visiblemente”, lo cual induce a pensar que se puede cojear sin que se note.
En fin, volvió el fútbol; y con él, ese lenguaje tópico, a veces incorrecto, reiterativo, a veces absurdo. A veces faltón. A veces vulgar (“el Madrid ha palmao con el Rayo”, “se la ha comido el portero”). Pero también lógico, porque el fútbol es una suerte de probeta donde se reproduce la realidad entera. Y todo lo que ocurre en el fútbol sucede también en la vida. Incluido el descuido del idioma.

domingo, 6 de septiembre de 2015

RATONES EN EL DESVÁN

Después de las vacaciones del verano, me encuentro con la desagradable sorpresa de que en muchos artículos no se pueden ver las fotografías. He intentado resolver el problema pero sólo veo la opción de volver a rehacer la entrada y eso es muy lento...

Es como cuando subimos al desván de la casa del pueblo y observamos, horrorizados, que los ratones han mordisqueado parte de la comida que teníamos reservada para el invierno. ¡Una pena!

miércoles, 1 de julio de 2015

EL MEJOR PROFESOR

Se acaba de publicar un artículo en El País titulado "El perfil del profesor ideal" que me parece muy interesante. Básicamente apunta tres elementos: la formación (la titulación adecuada), el trabajo con grupos reducidos (frente a la lección magistral) y las habilidades no cognitivas (el saber motivar, la perseverancia, los valores, etc.)

En el reportaje gráfico se hace mención a películas como "El club de los poetas muertos" o "La lengua de las mariposas" que también son muy recomendables, más ahora que estamos de vacaciones.